El mar es como la vida

Pensando en el mar, que me encanta, me he dado cuenta que es igual que la vida, que también me apasiona.

El mar está compuesto de agua salada y la vida de amor, pero reaccionan de la misma manera.

Cuando el mar está en calma puedes andar sin dificultad por la arena y tú decides los pasos que das y su ritmo. Dominas la situación y puedes contemplar con mucha serenidad como el agua se mueve suavemente.

En la vida, hay momentos, días, temporadas, en calma, en las que todo va especialmente bien y las relaciones entre las personas son fáciles y llevaderas.

Cuando el mar está muy revuelto, lo que significaría en una playa, bandera amarilla, tienes dificultades para caminar por el agua y las fuertes olas, muy divertidas para el baño en buena compañía, hacen que puedas perder las gafas de sol por un golpe de mar. No puedes controlar la situación totalmente y si te despistas puede venir una ola inesperada y tirarte al suelo.

En la vida hay momentos donde las olas son altas y no es fácil mantener el control, pero que si lo consigues vas a salir reforzado.

Y la única manera de controlar esas situaciones es con mucho amor, igual que las fuertes olas llevan gran cantidad de agua y pueden agujerear la roca, el amor puede ablandar al corazón más duro.

Por eso creo que el mar se parece a la vida.

También hay que tener en cuenta, una cosa importante que asemeja el mar a la vida:

En el mar si tú no te esfuerzas, estás despistad@ y no pones resistencia, las olas te llevan de un lado a otro, según su conveniencia y te alejan del camino que tú querías seguir,

igual que en la vida donde es importante marcarte metas, seguir tus sueños, trazando un claro camino con esfuerzo, dedicación y pasión.

Y aquí vuelve a aparecer el amor, porque en la vida todo lo que hagas con amor saldrá mucho mejor.

Muchas gracias a tod@s, por leerme, por seguirme y espero que os guste este post que está pensado y escrito con mucho amor.

¿Qué opináis sobre el tema?☀️ ¿Os ha gustado?☀️

Un abrazo enorme, y seguid teniendo muy feliz semana❣️

La asertividad, herramienta indispensable para relacionarte.

Desde que nacemos necesitamos del otro. Somos un ser social, como ya dijo Aristóteles, en el año 384-322, a. de CEl hombre es un ser social por naturaleza” para constatar que nacemos con la característica social y la vamos desarrollando a lo largo de nuestra vida, ya que necesitamos de los otros para sobrevivir.

Por tanto, si vamos a tener que convivir los unos con los otros, vamos a intentar hacerlo de la manera más adecuada para poder vivir en armonía, con nosotros mismos y con los demás.

La asertividad es la herramienta para ello.

Se basa en tener en cuenta la forma y el lugar. En saber decir lo que quieres de una forma adecuada y en el momento correcto.

Esta muy relacionada con la autoestima, ya que si tú te valoras sabrás decir que no a lo que no te interesa hacer y lo sabrás decir a tu interlocutor de una forma adecuada para no ofenderle.

Cuando posees una adecuada autoestima, sabes lo que quieres, lo que piensas y en caso de dudar en algo sabrás dar con el camino correcto.

Es importante que exista coherencia entre lo que piensas, lo que dices y lo que sientes en tu corazón para que tu energía fluya correctamente.

Por eso no es conveniente hacer constantemente cosas que no te convencen y con las que no estas de acuerdo, porque te sientes obligad@ por no saber decir lo que piensas realmente.

La asertividad, también está muy relacionada con los límites, es el arte de saber decir que no, sin crearte mala conciencia.

Significa saber lo que quieres y saber pedirlo de una forma serena y calmada, nunca desde la agresividad.

Alguien que grita, falta al respeto, es tóxico, pero nunca asertivo.

Y hay que tener en cuenta que la agresividad se representa de una forma verbal, pero también no verbal (con una mirada, un gesto…)

La asertividad como pasa con la sinceridad, siempre se ha de ejercer desde el respeto y la empatía, que es la capacidad de ponerse en el lugar del otro.

Si planteamos un ejemplo donde poner en práctica la asertividad podría ser el siguiente:

Mariano y Pedro son dos amigos que han quedado para verse y tomar un café el Sábado a las 9.00.

Mariano espera desde las 9.00, pero Pedro aparece a las 9.30.

Durante esos 30 minutos Mariano se enfada porque él ha dejado cosas por hacer en su casa por no llegar tarde, porque considera que es una falta de respeto y una forma de no valorar el tiempo de los demás y considerar que el tuyo es más importante…

Esto indudablemente va según el carácter pero está claro que siempre hay tiempo para mejorar este defecto, si es que se tiene.

Justo entonces aparece Pedro, 30 minutos más tarde y sin decir nada además de Hola..

En este punto Mariano puede actuar de varias formas:

1. De forma agresiva: Mirando con mirada desafiante a su amigo y empezando a gritarle, con lo que va a conseguir sentirse mal en cualquier caso por el subidón de mal genio, tensión arterial y la posibilidad de perder a su amigo.

2. De forma pasiva: nadie dice nada y olvidan lo sucedido.

Este comportamiento denota falta de autoestima porque consientes sin rechistar, que tu amigo no valore tu tiempo en absoluto ya que ni siquiera se ha disculpado por llegar tarde.

Y a Mariano le genera energía negativa no gestionada, ni resuelta.

3. De forma pasiva fingida, dónde Mariano no dice nada pero se queda con el rencor y las ansias de venganza y la próxima vez que quede con Pedro ya se ha apuntado en su agenda mental llegar una hora tarde…

4. De forma asertiva: donde Mariano le dice a Pedro lo siguiente:

1. ¿Que ha pasado Pedro, que llegas tan tarde?

2. Me podías haber avisado porque he salido deprisa para no hacerte esperar y he dejado cosas pendientes en casa, que en media hora hubiera podido terminar.

3. Comprendo que cuesta madrugar un Sábado, porque a mi también me ha costado también, pero si no puedes quedar me lo dices y quedamos otro día.

Realmente los ingredientes son:

1. Preguntar la razón de su tardanza

2. Usar la empatía (ponerle y ponerse en situación del otro)

3. Justificar y entender sus circunstancias

4. Explicar el problema que te ocasiona si te hace perder 30 min de tu tiempo

5. Consecuencias positivas de cambiar su conducta.

6. Consecuencias negativas de seguir así.

En este ejemplo vuelve a lucir la autoestima de Mariano que no consiente que nadie le falte al respeto o no valore su tiempo, ya que es importante estar seguro de lo que piensas y de lo que dices para que nadie te pueda manipular y hacerte sentir, siendo tú el perjudicado como el que tiene la culpa.

En este punto podemos enlazar con la Asertividad en pareja o con los hijos.

Nunca hay que permitir la manipulación de pensamiento haciéndonos pensar que no valemos o somos l@s culpables porque para empezar en una discusión de dos, siempre existen tres verdades: tu verdad, mi verdad y la verdad.

En pareja: hay que usar la asertividad para no ser imprudente. Ya sabemos que: somos esclavos de nuestras palabras.

Es muy injusto y por otro lado muy común que tratemos con más delicadeza a cualquier persona fuera de casa y en nuestro hogar, dulce morada, la confianza “de asco”

No podemos perder la perspectiva de que el hombre y la mujer solemos enfocar nuestras preocupaciones de forma diferente.

La mujer ante algo que le preocupa tiene la necesidad de expresarlo, cuanto antes y el tiempo que haga falta, con su madre, mejor amiga o ambas.

Sin embargo el hombre, por regla general, se guarda sus preocupaciones e intenta resolverlas para no preocupar a nadie aunque a la larga preocupa más porque le afecta al carácter sin dar ninguna explicación. Tiende a hacerlo por su rol de protector que viene desde tiempos inmemoriales.

Hay que tener en cuenta aquí algo importante:

Al final vivir en pareja no es estar en guerra sino la búsqueda de un hogar donde reine: la armonía, la paz y el amor. Para ello hablarnos de forma asertiva genera que se solucionen con respeto los conflictos y que esto genere un aprendizaje para no caer continuamente en los mismos errores.

En cuanto a la relación con los hijos: es muy importante tratarlos con asertividad, practicando el refuerzo positivo frecuentemente, consolidando una sana autoestima que les permita defenderse, al igual que los adultos de personas que quieran ofenderles y/o manipularles. Ayudarles a resolver sus conflictos y problemas y no quedarse en el victimismo, sino generarles capacidad de gestionar y reaccionar ante la situación en cuestión buscando soluciones y elaborando un plan de acción.

Espero que os haya gustado el post y me comentéis vuestros punto de vista en vuestros comentarios

Muchas gracias y feliz semana 🌸😘

¿Por qué no tenemos paciencia?…

¡Hola a tod@s!

¿Que tal lleváis el fin de semana??

¡Espero que fenomenal!!

Y que esta semana no hayáis tenido que parar, muchas veces, para hacer ejercicios de respiración por estar sobresaturad@s…

Pero si habéis tenido que recurrir, a los ejercicios que os proponía en el reto de esta semana, espero que os hayan permitido descargar estrés y seguir hacia adelante mucho más liger@s.

Ya me comentaréis: ¿habéis combatido el estrés, con ejercicios de respiración esta semana? o ¿no os han hecho falta?

Estaba pensando, ayer …  mientras observaba de cerca un niño pequeño, que cuando tratamos con ellos, los adultos, tenemos mucha paciencia (sálvense excepciones, que no se aguantan ni a ellos mism@s) y ¿por qué lo hacemos así? … pues verdaderamente porque comprendemos que los bebés, particularmente de 0 a 3 años, aunque son súper listos y unas esponjas aprendiendo todo tipo de cosas, no tienen capacidad para gestionar sus frustraciones, ante algo que no les gusta o no quieren hacer, por ejemplo: cuando a un niño no le gustan las verduras y tú sabes que son buenas y debes dárselas, puede que te de un manotazo, lo manche todo, pero tú con cariño le dirás palabras bonitas y le invitarás a jugar o prestar atención a otra cosa, para que se despiste de la rabieta y le puedas dar una cucharada, así puede pasar un rato largo y realmente, al final consigues que se lo coma, casi siempre 😊

¿Por qué tenemos esa santa paciencia con los bebes y cuando nos relacionamos con personas adultas o adolescentes, la paciencia se acaba mucho más pronto?

Yo saco en conclusión, que se obtienen mejores resultados cuando el cariño está presente y la paciencia no se acaba.

Es difícil, lo sé y también influye muchísimo el nivel de estrés que tengas ese día, porque es como un vaso de agua que se llena, no es lo mismo que este vacío, a que esté medio lleno porque cabe mucha menos agua para que se pueda desbordar.

¿Que podemos hacer entonces, para desarrollar la paciencia? ¿Existe alguna fórmula mágica?

Podemos conseguirlo, otra vez mas, gracias a la respiración. En el momento que seamos conscientes, de que algo nos afecta, en una conversación, o en cualquier situación en la que interactuemos con alguien, sea un niño o un adulto de cualquier edad, si nos ponemos nerviosos y lo siguiente que va a salir de nuestra boca es un grito o una mala palabra, parémonos un momento, mientras escuchamos al otro, para inspirar profundamente y soltar el aire despacio varias veces, porque esto nos equilibra, nos devuelve la cordura y nos permite comentar las cosas de forma sosegada y tranquila, porque no es lo que se dice sino como se transmite lo que afecta a los demás.

Os doy ese consejo que yo practico y que como o pasará a vosotr@s alguna vez, no consigo superar la prueba el 100% de las veces, pero cuando pongo el foco de atención en hacerlo y soy consciente de ello, mi mente se equilibra y esa emoción negativa que está aflorando en ese momento se calma.

De esta forma, conseguimos ponernos en el lugar del otro, para poder comprender mejor sus circunstancias, a través de la empatía y  gestionar mejor la situación.

Espero que estáis pasando un feliz fin de semana que os aporte fuerzas positivas que os duren toda la semana.

Espero que os guste lo que os cuento, un abrazo