La vida es un sueño real

Érase una vez un niño que soñaba…

Soñaba con las nubes y se imaginaba formas: veía un dragón enorme que sacaba humo por la nariz y abrasador fuego por la boca.

Soñaba que estaba en la playa y la arena era un enorme campo de juegos, donde podía hacer castillos, túneles, puentes, tartas, croquetas, animales diversos…

Soñaba que sus padres lo protegían y el amor que veía en sus ojos le hacía pensar que era muy afortunado…

Soñaba que su trabajo era jugar…

Soñaba que quería hacerse mayor para hacer todas las cosas que no podía hacer de niño..

Soñaba y su sueño se cumplió

Ese niño eres tú, esa niña soy yo.

🌸🌸🌸

Regala tiempo a tus hijos, nietos, sobrinos..porque la infancia es un tesoro que hay que aprovechar al máximo porque pasará y participarás en que lo que quede en su recuerdo sean sueños cumplidos maravillosos.

Feliz día para tod@s!!

Si os gusta hacérmelo saber, con vuestros me gusta ⭐️ y vuestros comentarios, me encantará saber que os gusta lo que escribo, porque lo escribo para vosotr@s y directamente desde el corazón ❣ Muchas gracias a tod@s por seguirme, os envío un abrazo 🌸

Cómo aportar valor al mundo

Quiero compartir con vosotr@s una reflexión personal sobre el valor del esfuerzo.

A mi me encanta hablar con los niñ@s, porque seguramente tienen para enseñarnos muchas más lecciones, que los adultos a ellos y me parece fascinante su creatividad, imaginación y forma de actuar.

El otro día, estaban unos vecinit@s en el patio de casa, haciendo pulseras y vendiéndolas con mucha ilusión, como si de unos comerciantes adultos se tratara. Les pregunté cuánto costaban y hubo una niña que me presentó con todo lujo de detalles, sobre materias primas y precios, los collares y pulseras que habían elaborado.

Ver aquel entusiasmo, digno de una comercial experimentada, me generó mucho impacto. Punto número uno: que importante es ilusionarse por lo que uno hace y aportarle valor a tu trabajo.

Cuantas veces somos nosotros mismos los que desprestigiamos nuestro trabajo, nos hacemos autosabotaje y convencemos a los que nos escuchan de nuestra mediocridad.

Faltaría más, si tú mismo infravaloras tu esfuerzo, los demás asentirán con la cabeza.

Por otro lado mi reflexión en este tema va encaminada hacia mi reacción en la exposición de esta niña.

Yo buscaba, colaborar para premiar el entusiasmo de est@s niñ@s, pero ¿por qué no adquirir algo bonito?

Cuando me relató el catálogo de productos, me gustó un collar concreto que era el más caro y la cuestión es: que importante es hacer cosas con valor.

Según la RAE la palabra valor define «el grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer necesidades y proporcionar bienestar o deleite», 

Por tanto, ¿por qué cosas que me ofrecía por unos céntimos, no me llamaron la atención y el collar más caro sí? Claramente porque yo no quería quedar bien y ya está, sino ya de paso adquirir algo que me gustase, algo que me aportese valor.

Punto número dos: que tu esfuerzo se traduzca en aportar valor a los demás.

Este principio se aplica a todas tus actividades: cuidado de tus hijos, cocinar, en tu trabajo fuera de casa o dentro con todas sus actividades concretas.

Y un factor importante para conseguir el éxito es hacerlo con optimismo, os recuerdo aquí el post que escribí sobre ello por si queréis recordarlo.

Como conclusión sobre cómo aportar valor debemos recordar esta frase:

“Lo que más te hace falta en el mundo es lo que tú has venido a darle” (Alejandro Jodorowsky) 

El mundo te necesita y te tienes que enfrentar a él, en todo lo que hagas, con ilusión, alegría, entusiasmo, empatía, amor, para que todo lo que produzcas genere un valor importante para ti y para los que te rodean.

Muchas gracias por leer mis post, por seguirme para ver todo lo que escribo y por tus comentarios y me gusta ⭐️ gracias, gracias.

Feliz Martes y feliz semana❤️

Como pedir las cosas: por favor.

Os decía la semana pasada que hay tres palabras que brillan como el sol y que abren todas las puertas: saber pedir perdón, saber decir por favor y dar las gracias.

Voy a continuar esta semana con el punto de saber pedir las cosas por favor

Cuando pedimos algo a alguien, sobretodo desconocido vemos normal, pedirlo por favor para mostrarnos educados.

¿Por qué cuando estamos en familia perdemos esta bonita costumbre?

Si queremos parecer educados no es suficiente porque debemos serlo y no sólo parecerlo y si lo hacemos así indudablemente lo seremos con cualquier persona con la que nos relacionamos.

Nuestra pareja, nuestros hijos, padres y demás familia se merecen en primer lugar que nuestra educación brille, porque por ejemplo son nuestros hijos los que van a aprender lo que ven más que todas las explicaciones que podamos darles.

Es importante pensar lo que dices y decir lo que piensas desde el punto de vista de: que lo que dices con la boca, sea lo mismo que piensas y sientes en tu corazón, que haya congruencia.

En este caso si pides por favor pero con cara de exigencia, es como si el educado

” por favor” anulara su sentido y el déspota exigente impusiera su orden que tú como súbdito debes cumplir sin rechistar.

Hay que partir de la base de que cuando pides algo puede ser que si o que no sea concedido tu deseo y que tienes muchas más posibilidades si lo pides de forma educada, asertiva, empática y amable.

Aquí es muy importante también el lenguaje no verbal, se nota la falsedad en las intenciones cuando tu cara seria y tus gestos van en dirección contraria a tus palabras y dejan transparentes a tus intenciones.

Si nos acostumbramos a pedir las cosas por favor, en cualquier sitio donde estemos, con amabilidad y de forma trasparente y serena, conseguiremos sembrar la semilla en la que germinarán los valores perdidos y que en la actualidad tanta falta hacen que se recuperen.

Os deseo una feliz semana y fuerza para combatir el calorcito veraniego ☀️ y siempre que podáis a disfrutarlo⛱

El amor de una madre lo puede todo

He escrito este cuento, inspirada por el amor que siento hacia mi madre, que se merece todo lo bueno posible y quería regalarle algo especial.

Siempre le he escrito, el día de la madre, poesías, dedicatorias con foto, desde muy pequeña y ella me ha premiado con su agradecimiento, emoción, alegría y amor incondicional.

Este año, quiero compartirlo con vosotr@s y me gustaría que me dierais vuestr@ opinión sincera, porque es la primera vez que hago pública la dedicatoria de mi madre.

Si os gusta hacérmelo saber, ¡me hará mucha ilusión!

Feliz día de la madre para tod@s!!!

El amor de una madre lo puede todo

En un pueblo muy pequeño de asía, había una bruja, que era famosa por conseguir siempre lo que se proponía.

Vivía en lo alto de una montaña dentro de la cordillera del Himalaya.

Su poder fundamental era el miedo que le tenía todo el mundo.

No era bruja, en el sentido estricto de la palabra, es decir, siguiendo la definición de brujería de la real academia española: “Conjunto de prácticas mágicas o supersticiosas que ejercen los brujos y las brujas”, porque en lo único que era experta, era en el conocimiento de todo tipo de hierbas, que servían tanto para sanar, como para matar y ella igual curaba que envenenaba, sin que le temblara la mano, era mejor no tenerla de enemiga y la gente se alejaba de ella todo lo que podía.

Tenía 60 años y estaba muy bien de salud, vestía de negro y con un pañuelo en la cabeza, que le ocultaba parte de la cara, probablemente para que se no se notara que no había recibido el don de la belleza, con lo que parecía mucho más mayor.

Vivía sola, muy lejos del pueblo, porque todo el mundo la temía y se alejaba de ella, las leyendas decían que tenía 140 años, y que podía volar con su caballo, su fiel compañero, que eran el único que la apreciaba, por recibir de ella, comida y techo, porque gracias a él podía subir a su casa todos los días.

Todas esas historias eran mentira, realmente, pero lo que era verdad, es que era una mujer solitaria y siniestra, de la que era mejor, estar lejos.

En el pueblo, había un matrimonio que tenía tres hijos. Al más pequeño, cuando llegaba la primavera, se le pelaban mucho las manos y le generaba muchas molestias, picores e incomodidad para un niño de tres años que se manchaba constantemente, lo tocaba todo y si no tenía cuidado, se le producían infecciones muy dolorosas. 

Eran unos tiempos remotos es los que no existía internet y los libros solo los disfrutaban y custodiaban monjes que vivían en la parte más alta de la montaña, muy lejos de allí.

La madre del niño decidió ayudarle de la única manera que podía, siendo valiente y pidiendo ayuda a la bruja.

Esperó varios días hasta que pudo localizarla y por fin la vió.

Se acercó sin pensárselo dos veces y le contó lo que le ocurría a su pequeño y si sabía cómo solucionarlo y la anciana le dijo que si, que le prepararía unas hierbas para que se las aplicara, pero que para hacerlo tenía que subir a su casa.

La madre le dijo que subiría, aún sabiendo que nunca nadie había tenido la valentía de visitarla, pero ella estaba dispuesta a todo para sanar a su hijo. Al día siguiente, cogió un caballo y se presentó en su casa.

Le llevo un bizcocho recién hecho que ablando el corazón de la bruja y está, estuvo encantada de ayudarle.

La anciana, le dio un bote lleno de hierbas curativas que le debía aplicar todas las noches al niño, durante dos semanas.

La madre aplicó las hierbas todos los días a su hijo, como le indicó la bruja y después de dos semanas, estaba totalmente recuperado.

Preparo un rico bizcocho igual que el otro, que tanto le había gustado a la bruja y fue a llevárselo a su casa, para premiar la eficacia de su sabiduría. La bruja se lo agradeció tanto, que a partir de entonces la iba a visitar, de vez en cuando, para charlar un poco y preguntar si el niño seguía bien.

Todas las primaveras le preparaba las hierbas curativas, para evitar el problema y estaba muy contenta de recibir los bizcochos caseros de premio y la alegre conversación de esta familia, que trataba a la anciana como una amiga cercana.

El puro corazón de una madre y el amor incondicional a un hij@ hacen posible las hazañas más difíciles.