¿Ángel o Demonio?

¿Te consideras un ángel o un demonio?

Muchas veces nos quejamos de cómo nos tratan los demás…pero ¿alguna vez nos planteamos como les tratamos nosotr@s?

Como decía el gran filósofo Jose Ortega y Gasset :

yo soy yo y mis circunstancias

A veces coincidimos con personas que, por estar viviendo desafíos complicados en su vida, tienen una manera de hablar triste o seca pero esconden un gran corazón y demandan grandes dosis de comprensión y paciencia.

¿Qué ocurre muchas veces?:

Pensamos…

…¡Yo no tengo ganas de aguantar manías de nadie! ¡Que ya tengo bastante con las mías!!

Y perdemos oportunidades de ayudar a personas que nos necesitan y que por no pararnos a conocerlas, dejamos de descubrir su grandeza, que seguramente en esos momentos ni ellas mismas saben que la tienen…

No se trata de dejar que nadie nos trate mal, porque está claro que hay personas que no permiten que nadie les ayude y es porque les queda un largo trabajo para conseguir quererse y valorarse a ellas mismas y ese debería ser su primer objetivo.

Sobre esta batalla interna entre el bien y el mal habla una leyenda de los indios Navajos que escuche narrar magistralmente al Dr. Mario Alonso Puig y os comparto a continuación:

“Dentro de mí está teniendo lugar una gran batalla: por un lado está el águila majestuosa. Todas las acciones del águila están llenas de verdad, de bondad y de belleza. El águila que habita dentro de mí vuela por encima de las nubes. Y aunque a veces baja a los valles, siempre deposita sus huevos en la cumbre de las altas montañas.

Pero dentro de mí también vive un terrible lobo. Él representa lo peor que hay en mí, se sustenta sobre mis propias caídas y justifica su presencia diciendo que él es también parte de mí.

¿Quién ganará esta gran batalla?

Aquel a quien yo cada día alimente”.

Esta leyenda nos permite reflexionar sobre nosotr@s mism@s y conocer una verdad importante: en tod@s nosotr@s hay una parte buena y una parte mala y lo que más abunda en nosotr@s es la faceta que más trabajamos y hacia donde nos enfocamos, lo que elegimos ser desde nuestra esencia de personas libres.

No es fácil admitir los errores, no es fácil ser autocrític@s, tampoco reflexionar mirando hacia adentro sobre cuáles son nuestros talentos y cuáles son nuestras áreas de mejora.

Que importante es analizar si podemos ser tóxicos para los demás y/o para nosotr@s mism@s.

Todas estas reflexiones nos llevarán a un destino interesante:

1. Tod@s podemos mejorar si somos conscientes de nuestros fallos.

2. Tod@s podemos desarrollar nuestros talentos para ayudar a los demás.

3. Nuestra felicidad no está reñida con el hecho de los que los demás también sean felicidades.

4. Todo puede conseguirse si te esfuerzas en conseguirlo, no vale: -yo soy así, porque todos podemos mejorar.

Y si eres así de malo, nocivo y tóxico para ti y para los demás:

¡CAMBIA, VENGA, CAMBIA!!!!

SOLO TÚ PUEDES CONSEGUIRLO!!!

¿Qué es un ángel?

Una de las definiciones según la RAE:

Persona en quien se suponen las cualidades propias de los espíritus angélicos, es decir, bondad, belleza e inocencia.

¿Qué es un demonio?

Una de las definiciones según la RAE:

Dar muestras de gran ingenio y agudeza para lo malo, o de gran travesura.

La cuestión es que como en esta leyenda todos llevamos dentro el bien y el mal, tenemos pensamientos positivos y negativos y hacemos cosas buenas y también nos equivocamos, como seres humanos imperfectos que somos.

Lo importante es elegir parecerse más al ángel para vivir una vida feliz, haciendo también felices a los que nos rodean y sobretodo no perjudicándoles con nuestros actos.

¿Qué os parece?

A mi modo de verlo:

Un ángel es aquella persona generosa y bondadosa que piensa en sí misma, se quiere y se valora y de la misma forma considera a los demás y siempre los trata como le gustaría ser tratada.

Que ayuda a los demás siempre que se le presenta la ocasión y no espera recompensa.

Que ayuda a triunfar a los demás sin intentar adjudicarse todo el mérito.

Que se alegra de corazón de tus logros y se entristece con tus malos momentos.

Y un Demonio: es aquella persona egoísta que solo te hace un favor si consigue algo a cambio y para quien “el fin justifica los medios” como decía Maquiavelo.

Le encanta criticar y no duda en levantar falsos testimonios sobre alguien si eso le ayuda a conseguir sus objetivos.

Se alegra de tus desgracias y envidia y maldice tus alegrías.

Le encanta sembrar discordia entre los que le rodean.

Y maldice sus desgracias pensando: porque me pasa esto a mi si soy tan buen@ y no le pasa a otro.

Se cree más que los demás porque en el fondo tiene un gran complejo de inferioridad.

¿Qué pensáis vosotr@s sobre esto?

¿Es mejor ser un ángel o un demonio para ser feliz?

¿Os ha gustado el post?👀

Espero vuestros comentarios que me encantan 😍 me alegra mucho que compartáis vuestro punto de vista 👀

Y os deseo un fin de semana fenomenal ❤️

Cómo nos afectan las personas tóxicas

Según mi experiencia estamos ante una persona tóxica, cuando solo con ver o hablar con esa persona, nos sentimos mal.

Si estamos regular nos quedamos peor, si estamos bien, nos quedamos regular y en todos los casos, nos sentimos con menos energía, más cansados y con un poso de negatividad.

Cuando te encuentras con este tipo de personas, tienes que pararte a pensar:

¿como me siento?

Porque realmente esa es la clave para saber si esa persona es tóxica, o no para ti. Si te sientes mal está muy claro.

Hay personas que pueden ser tóxicas para nosotr@s pero no para tod@s los demás.

Y también existe la personalidad de persona toxificada, que es más susceptible para absorber la negatividad de estas personas.

Realmente tod@s podemos ser tóxic@s en un momento determinado, el problema está cuando una persona tiene una personalidad tóxica.

Una persona tóxica puede cambiar, pero es difícil porque para ello ha de darse cuenta de que su manera de actuar, hablar o ser, no es la correcta y que afecta negativamente a la gente con la que se relaciona.

Y que ell@s se dejen ayudar, es fundamental para el cambio.

En este punto tenemos que analizar:

¿qué es realmente una persona tóxica?

Teniendo en cuenta que:

los seres humanos somos seres sociales por naturaleza, como ya señaló Aristóteles (384- 322 a.C.) 

Es importante aprender a relacionarse con los otros de una forma adecuada.

Una persona tóxica es aquella que por tener muchas carencias, las suple machacando al prójimo y envidia sus cualidades porque él o ella no las tiene.

Este es un buen momento para destacar 12 características de las personas tóxicas:

1. Son egocéntric@s y egoístas: se centran en sí mism@s y en sus problemas, los demás, según ell@s no tienen preocupaciones o son menos importantes que las suyas.

2. Son pesimistas y tienen una baja autoestima.

3. Son victimistas.

4. No son conscientes de sus errores y por tanto, no les ponen solución.

5. Son Ladron@s de energía.

6. No se alegran de tus logros. No valoran a los demás, porque para ell@s solo tienen valor sus acciones.

7. Son envidiosos y débiles.

8. Les gusta criticar a todo el mundo.

9. Se creen los buenos.

10. Se quejan de todo y de tod@s.

11. Son manipuladores. Te hacen sentir culpable a ti o a otr@s por sus malas acciones.

12. Son controladores. Se entrometen en tu vida con la intención de dirigirla y decirte lo que tienes que hacer.

Estas personas aparecen en todos los ámbitos: pareja, hijos, familiar, laboral, Amistades..

Cuando aparecen en la familia es un grave problema porque lo normal es tener un contacto continuo y cercano.

La gran solución para combatir a una persona tóxica es alejarse de ella, lo máximo posible y esto es difícil o imposible en estos casos.

Cuando surge dentro de la familia, normalmente política, es un tema complejo, porque siempre tendrás en cuenta que no se ofenda tú marido o tu mujer, que casi siempre está ciego ante esta situación y ante cualquier acción que realices para protegerte, pensará que eres muy desconsiderad@ con su ser querido, que muchas veces es toxic@ hasta para su propi@ hij@.

Este es un tema complejo y al que hay que poner solución porque si no puede afectar muy negativamente a la pareja.

Se tiene que producir un cambio por parte del hij@, para que no permita más que la suegra, suegro, cuñada o cuñado de su pareja, sigan toxificando con sus comentarios, gestos, miradas o acciones y si no lo hacen alejarse un poco de ell@s. Para dar este paso, tiene que ser consciente de que son tóxicos sus seres queridos y eso es lo complicado.

En el mundo de la empresa, puede haber compañer@s o jefes o jefas tóxic@s.

La verdad es que es difícil no encontrar alguno de estos casos, en la vida laboral, yo los he experimentado y desde luego lo peor es tener un jefe o una jefa tóxic@ porque puede intentar hacerte la vida imposible y su posición de poder jerárquico se lo pone más fácil.

Lo mejor para la salud emocional y física es poner distancia y si no la pones tú a veces el universo, para mí, Dios, para otros Buda…te impone que te alejes por tu bien, porque estas personas disfrutan machacándote y además te intentan hacer creer que tú te lo mereces pudiendo provocarte una depresión…

En las empresas el sistema de jerarquía hace muy difícil la posibilidad de quejarse de un@ jef@ que está generando mal ambiente de trabajo y por tanto poca productividad en sus equipos, a otr@ jef@ superior, porque la virtud que tienen este tipo de jef@s, es la de dejar claro que los triunfos de su equipo son gracias a su apoyo pero que de los fracasos no tienen ningún tipo de responsabilidad, consiguiendo que los altos mandos incluso le feliciten por su labor.

Son una lacra para la empresa porque est@s jef@s tóxic@s van a generar que se pierdan grandes profesionales, bien porque consiguen con sus malas artes que sean despedid@s o bien porque se van ell@s sol@s amargad@s, de la empresa, porque no pueden más.

Las personas tóxicas tienen un trastorno de la personalidad, lo normal no es vivir haciendo daño al prójimo, pero algunas lo hacen conscientemente y otras son así de mal@s por naturaleza, que aún es peor porque como no son conscientes de lo dañinas que son es imposible que cambien. Y en cualquiera de los dos casos estas personas, también son tóxicas para sí mismas.

No hay nadie al que portarse mal con los demás, no le pase factura presente o futura, porque estas personas suelen sembrar tormentas y recogen tempestades hasta encontrarse bastante sol@s, por la premisa de que lo mejor ante una persona tóxica es alejarse de ella.

Quiero concluir con una reflexión estructurada en tres puntos:

1. No debemos permitir que nadie nos trate mal porque hemos venido al mundo para ser felices.

2. Podemos intentar ayudar a estas personas si nos dejan y si no nos dejan alejarnos en la medida de lo posible de ellas.

3. Debemos reconocer en nosotr@s cuando nuestro comportamiento no es el adecuado porque podemos ser tóxic@s para alguien de forma puntual y si se da el caso, debemos cambiar de actitud siguiendo el principio de:

«No hagas a otro lo que no te gustaría que te hicieran» Confucio

Espero que os haya gustado el post, si queréis que hable de algún tema que os guste ponérmelo en vuestros comentarios.

Como siempre muchas gracias por leerme, espero que os sirva lo que os cuento.

Muchas gracias por seguirme, en este proyecto tan apasionante para mi.

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¡Feliz día!! Un abrazo 🤗