El dolor físico

Os puedo describir el dolor físico, desde mi espantosa experiencia, ya que sufro migrañas muy intensas e incapacitantes y en este momento mientras escribo, estoy haciéndolo con dolor.

Es más fácil describirlo cuando verdaderamente lo sientes, como les pasaba a los poetas clásicos, que escribían grandes obras, describiendo sus amargas experiencias amorosasdejando fiel testimonio de verdad, en sus palabras.

Lo mejor cuando se sufre cualquier dolencia y es duro decirlo, es asumir la situación y no rebelarse contra ella, porque no vas a conseguir nada. Lo típico: –porque a mi..es una actitud tóxica, que lo único que genera, es que te encuentres peor. Pero repito, sin entrar en victimismos, que es muy duro.

Lo más horrible cuando sufres dolor, es encontrar a alguien que sin ninguna compasión, te juzga y le quita importancia a lo que sientes, porque no tiene la capacidad de ponerse en tu lugar.

Hay personas que tienden a hablar del umbral del dolor y yo me pregunto: ¿como pueden saber si lo tienen alto o bajo, si no conocen el de los demás?

El umbral del dolor se define según wikipedia: como la intensidad mínima de un estímulo que despierta la sensación de dolor.

Considero que habría mucho que hablar aquí sobre ello, porque puede haber opiniones tan diversas como personas hay en el mundo y yo por mi parte solo quiero aportar que nadie puede saber el dolor que siente otr@ persona, pero si está en la obligación de respetarlo.

Todo está relacionado con algo que estamos perdiendo: los valores, sobretodo el de la generosidad, solidaridad, compasión y respeto.

Con este post donde desnudo mi alma ante vosotr@s, quiero dejaros el poso de que hay que tener consideración con el dolor de los demás, interrumpiendo el silencio solamente para pronunciar palabras de aliento y comprensión que generan en el que sufre una bombona de oxígeno que tiene efecto sanador.

Cuando es un médico el que te comprende, es muy reconfortante pero que te anime cualquier persona y te sientas escuchad@

y notes que te entiende, aunque no pueda ni imaginar lo que sientes, siempre te hace sentir mejor.

Sin embargo hay personas que sin ningún tipo de sensibilidad te dicen:- ¿Otra vez estás con migraña? Y ¿a eso que respondes? Pues solo se me ocurre una cosa: -Si, por desgracia… Y es que hay un tipo de seres humanos que no hacen honor a su nombre porque están deshumanizados.

Hay palabras que sanan y otras que enferman.

Por experiencia sé, que la comprensión de los que te rodean , cuando te encuentras mal, es muy importante y cuando estás bien, lo mejor es no acordarte del dolor e intentar disfrutar de un nuevo día con optimismo, mirándolo a los ojos para descubrir y aprovechar todas las oportunidades que te presenta y agradeciendo que te encuentras bien.

Dijo Hipócrates:

“Tus fuerzas naturales, las que están dentro de ti, serán las que curarán tus enfermedades.“

Esto viene a decir, según mi interpretación personal, que todas las personas tenemos la capacidad de sanarnos, dentro de nuestra perfección, esto lo creo firmemente y lo que también sé, es que tenemos la capacidad de destruirnos y producirnos autosabotaje cuando no sabemos gestionar bien las emociones.

Realmente en el día a día es muy difícil esa labor porque hay muchos momentos de estrés, ansiedad, prisas y si vamos perdiendo la oportunidad de gestionar bien las emociones podemos acabar fatal al final del día o de la semana..

Esto es un reto para tod@s, ya que si tienes la suerte de no tener ninguna dolencia y te encuentras siempre bien, si gestionas bien las emociones, te encontrarás mucho mejor.

Y por otro lado, si te encuentras con alguien que sufre dolor por cualquier circunstancia, ofrécele generosamente tu amabilidad y comprensión y verás que contribuyes a aliviar su carga y a ti (por la oxitocina que generas con este comportamiento) te va a hacer sentir mucho mejor también.

Merece la pena, ¿no creéis?

Me encanta leer y contestar vuestr@s comentarios

Os deseo una feliz semana y espero que ya el lunes empecéis gestionando buenas emociones con matrícula de honor😘